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SUEUM

MANIFIESTO

24 de septiembre de 2018

A los valientes y combativos miembros del SUEUM
A la Comunidad Universitaria
Al Pueblo en General

 

Nunca es demasiado tarde para recuperar el rumbo perdido en una nación que ha sido devastada; es por eso que el Senado de la República ha llegado con la convicción y el ímpetu para trabajar intensamente y recuperar la esencia social de nuestras leyes. Muestra de ello es la ratificación del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo, aprobada de manera unánime por los legisladores progresistas y ante el berrinche de los panistas empresariales, que abandonaron el recinto legislativo, ante un inminente atentado contra las poderosas minorías.
La importancia del Convenio 98 radica en el carácter de protección, que resguarda planamente el libre derecho de sindicalización y favorece la negociación colectiva ante los abusos patronales. Además protege a los gremios sindicales auténticos, contra la existencia de organismos blancos, que más allá de actuar en defensa del trabajador, operan abiertamente en beneficio del patrón.
Con la ratificación del Convenio 98 ha dado inicio la reconstrucción de los derechos de la clase trabajadora y será el primer instrumento de carácter internacional que resguarde los derechos de los trabajadores mexicanos; pero sobre todo, blindará al verdadero sindicalismo de la simulación de defensa, mediante la formación de sindicatos de esquiroles financiados por el patrón.
La Cláusula de exclusión que contempla el convenio de la OIT, advierte que el trabajador que por algún motivo haya sido expulsado del sindicato, este deberá también ser despedido del trabajo; aspecto que había sido derogado de la Ley Federal del Trabajo, como estrategia para debilitar a los organismos sindicales.
Este convenio debió aprobarse desde hace varios años, sin embargo la visión retrograda de los gobiernos anteriores, lo mantuvo en la congeladora, propiciando con ello condiciones deplorables para los trabajadores mexicanos.
Hoy vivimos tiempos diferentes y el carácter nefasto de las instituciones de la patria tendrá que derrumbarse para construir una nueva nación. La OIT se ha congratulado con el Senado de la República por ratificar el Convenio 98 y la ONU ha reconocido a México por este avance.
Los enemigos de la clase trabajadora mexicana abandonaron el recinto, porque ellos representan los intereses de ajenos a los nuestros: mientras que nuestros senadores aprobaron el histórico documento al grito de “Es un honor estar con Obrador”


¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
¡UNIVERSIDAD O MUERTE!
FRATERNALMENTE
SINDICATO ÚNICO DE EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD MICHOACANA
“Cuna de mujeres y hombres valientes, crisol de libre pensamiento”